El Chiripas no sabía quién era Bolablanca, ni tampoco que
Bolablanca lo llamaba “Chiripas”. El Chiripas se llamaba en realidad como
Bolablanca, Teo, Teo Catedrales.
El Chiripas era un fenómeno social en España, un
politicastro que aspiraba a presidir España, y Teo Bolablanca lo llamaba así,
porque el nombre del partido griego que había ganado hace poco las elecciones y
el de su presidente, sonaban algo parecido. (Siriza y Tsipras), de ahí el
nombre Teo que Bolablanca le puso a su tocayo. El apodo que Teo Bolablanca le
había puesto a su tocayo, podía parecer muy malintencionado, habida cuenta de
que Chiripa, era una especie de cucaracha según el diccionario de la RAE en su
tercera acepción, pero eso Teo Bolablanca al principio lo ignoraba, si bien es
cierto que cuando lo supo quedó aún más convencido de lo acertado de su
hallazgo. El partido del Chiripas era algo que sonaba algo así como “los memos”.
Claro que Teo Bolablanca si no era sordo, si que era un poco duro de oído,
aunque por otra parte pensaba Bolablanca que si los memos se reconocieran como
tales, entonces probablemente serían mucho menos memos que aquellos memos que
se creen grandes lumbreras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario